El otoño es una época de transiciones, los cambios naturales a nuestro alrededor se pueden percibir. La naturaleza, los animales e inclusive nosotros a un nivel inconsciente pasamos por estos cambios y transformaciones como parte de nuestro ciclo natural.
Cambios que muchas veces no nos hacemos conscientes de ellos debido a nuestra vida acelerada nos afectan en la forma en que nos sentimos y reaccionamos ante la vida. Por ejemplo un cambio en la cantidad de luz y calor que recibimos puede afectar a nuestro ánimo y a nuestras emociones.
Los cristales son poderosos acompañantes que la Madre Tierra nos comparte que pueden ayudar a que los cambios sean mas suaves, mejorando la transición y ayudándonos a movernos hacia adelante.
Los cristales emiten una energía y vibración específicas que al entrar en contacto con nosotros sintonizan nuestra energía a la emitida por ellos produciéndose un cambio en nuestra vibración y por ende un cambio en la forma en como nos sentimos, en como reaccionamos y como vemos la vida en general.

Te comparto algunos cristales que sus propiedades nos ayudan en estos cambios y transiciones típicos de la época de Otoño.

Amatista
La Amatista es del color  que se ve en el cielo cuando pasamos del crepúsculo a la noche. Te lleva en esa transición desde el momento mágico del atardecer a un cambio consciente en un lugar diferente. Es por eso que esta piedra nos regala su propiedad en esta época del año para hacer mas fáciles y llevaderas las transiciones.
Cruzar el umbral de las lecciones que tiene la vida para la humanidad es lo que la Amatista puede enseñarnos. Este cristal nos enseña como dejar ir y confiar. Es considerada un Maestro Sanador.
Se considera la Piedra de la espiritualidad y se utiliza para traer la alegría y espiritualidad a nuestras vidas.
Es recomendado tener una Amatista cerca cuando practicamos meditación.
Potencia el sistema inmunitario y los órganos de limpieza y eliminación. Ayuda a la sanación de enfermedades pulmonares, las dolencias de la piel, los desordenes celulares y el sistema digestivo. Potencia la producción de hormonas y sintoniza con el sistema endocrino y el metabolismo.
Piedra del Sol
Esta piedra es un beso de la luz solar cristalizada. Da energía y poder al ser. Calienta el corazón y eleva y rejuvenece al espíritu. Esta piedra es tan brillante que puede traer el optimismo, la felicidad y la alegría a cualquier persona. Promueve el buen humor y un temperamento benevolente. Aclara e ilumina todos los chakras y el Aura. Es una gran piedra para superar el estrés y el miedo.
La Piedra del Sol nos regala su calidez y energía para que en esta época oscura y fría del año en que recibimos menos  luz solar su vibración y energía nos inyecte optimismo, felicidad y calidez.
Efectiva para la salud de la garganta, los pies, los huesos, cartílagos y columna vertebral.
Hematite
Este cristal es el mas recomendado para la conexión a tierra. Alienta los instintos de supervivencia de uno mismo. Eleva nuestra estima generando mayor confianza en uno mismo, clarificando los pensamientos y mejorando nuestra capacidad intelectual.
La Hematite nos ayuda a mantenernos en conexión con la Tierra y nuestro ciclos y nos prepara para la introspección por venir en el invierno.
Es efectiva para enfermedades del sistema digestivo. Es favorable para órganos que filtran sangre. Alivia impurezas de la piel, dolores de espalda. Es un buen descongestivo, se aplica en gripes y resfríos.

Los cristales pueden usarse en un sin fin de formas, como cargarlos en nuestro bolsillo, usar joyería de cristales, sostener cristales mientras meditamos o mientras nos relajamos, o inclusive simplemente tener cristales cerca de nosotros como en nuestro escritorio o en el área o áreas en donde pasamos mas tiempo.

Te invito a introducir a tu vida las propiedades mágicas de los cristales que son nuestras compañeras y ayudantes en nuestro caminar por la vida.

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