El Ser Espiritual que realmente somos va mas allá de lo que hemos conocido y aceptado hasta el momento. Nuestro ser espiritual esta compuesto no solamente del cuerpo físico con el que nos identificamos ya que es el que podemos ver, sentir, tocar y percibir con nuestros sentidos.
De igual manera en que nuestro cuerpo físico esta compuesto por muchas partes como los órganos, articulaciones, músculos, piel, etc así nuestro Ser Espiritual esta compuesto por varios cuerpos los cuales son menos densos que el cuerpo físico por lo cual es mas difícil de percibir con los ojos.
El Ser Espiritual esta compuesto por 7 cuerpos dimensionales los cuales están continuamente interactuando y son parte de un todo.
Estos 7 cuerpos se dividen en 4 cuerpos inferiores con los cuales estamos mas familiarizados y 3 cuerpos superiores los cuales actuan desde el plano espiritual.
El cuerpo físico, el cuerpo etético, el cuerpo mental y el cuerpo emocional son los cuatro cuerpos inferiores y son con los que mas hemos trabajado y reconocido a lo largo del tiempo.
El cuerpo etérico o cuerpo energético es la contraparte del cuerpo físico pero esta compuesto por una materia más sutil. La función principal de este cuerpo es archivar todas nuestras memorias y experiencias a lo largo de nuestras vidas y es el canal de transmisión de energía y vigor a todo nuestro cuerpo físico. Este cuerpo esta compuesto por varios sistemas energéticos con los cuales diferentes culturas han trabajado a lo largo del tiempo. La cultura hindú trabaja mucho con el sistema de los Chakras, la cultura asiática trabaja mucho con los meridianos utilizando terapias como la acupuctura para el balance optimo del cuerpo energético. Sistemas como los Chakras, los meridianos, el aura, la rejilla energética, el sistema energético eléctrico y los 5 elementos son los sistemas energéticos que componen o foman parte del cuerpo etérico o energético.
El cuerpo mental está ligado a nuestros cuerpos físico y etérico. Si lo puediéramos ver con nuestro ojos físicos lo veríamos envolviendo a nuestro cuerpo etérico. El cuerpo mental siempre está activo, nunca se cansa, de ahí la importancia de aprender a dirigirlo por medio de la consciencia, la intención y el enfoque.
El cuerpo emocional está ligado a nuestros cuerpos físico, etérico y mental y si lo puediéramos ver con nuestro ojos físicos lo veríamos envolviendo a nuestro cuerpo mental. El cuerpo emocional es el mas expandido de los cuatro, sus vibraciones y energía llega a kilómetros de distancia. Su función es irradiar e intensificar las virtudes de DIOS y en conjunto con nuestro cuerpo mental moldean y le dan forma a nuestra realidad.
Lo llamado cuerpo astral es la suma de los cuerpos etérico, mental y emocional.
Una vez que logramos un balance en nuestros cuatro cuerpos inferiores se nos abre la comunicacion de una forma consciente (ya que siempre estan en comunicacion aun y si ni siquiera sepamos o mas bien recordemos su existencia) con nuestros cuerpos superiores.
Ser espiritual cuerpos inferiores y superiores
Los 3 cuerpos superiores son el ser crístico, el cuerpo causal y la presencia YO SOY con los cuales iremos conectando de manera mas consciente durante nuestro proceso del despertar de la consciencia.
El santo ser crístico es la semilla del Cristo interior radicado en su corazón, aunque su vibración es menor que la de la presencia YO SOY, ambos son uno, en acción conjunta. Su característica es de naturaleza sentimental y es nuestro guardián silencioso, el hijo único de Dios engendrado. Cuando se le permite libertad de acción actuará como un director divino en todos los asuntos materiales. Se enfoca a través de la victoriosa e inmortal llama triple, la cual es la vestimenta de nuestro ser crístico en el corazón del ser físico. Actúa como transformador de todo el bien y proyectado desde el yo superior, rebajando sus vibraciones para que ser físico pueda percibirlo, igualmente actúa como mediador entre la conciencia exterior del hombre y su ser superior.
El cuerpo causal es como nuestra aura superior, se encuentra rodeando la cabeza de nuestro ser superior y está compuesto de siete bandas circulares de colores vibrantes, vivientes, inteligentes, hechas energía y virtudes divinas; estas bandas están en relación con la esferas de conciencia divina. Nuestro cuerpo causal varia de tamaño y calidad de acuerdo a la cantidad de energía calificada constructivamente por nosotros a través de las edades, ya que su trabajo es especialmente el de recoger todas las cosas positivas y buenas que hemos hecho en cada existencia y retenerlas hasta que nuestro mundo físico y nuestros vehículos inferiores están lo suficientemente armoniosos para poder recibir el beneficio de este depósito del bien. Por ello es que él es el encargado de suministrarnos todo lo que pidamos en gracia de Dios y de lo cual seamos merecedores.
La presencia YO SOY, también llamada nuestra presencia divina es el ser perfecto en nosotros; está siempre con nosotros. Sólo conoce la perfección y continuamente la irradia hacia mundo de las formas; está rodeado de una aura purísima de luz blanca. En la frente tiene una llama de color amarillo que representa la sabiduría, en la garganta una llama azul que representa el poder y la voluntad, y en el corazón la llama es rosa y representa el amor divino o cohesión universal. De la cabeza salen doce rayos de luz blanca, diez de estos rayos se proyectan en forma de rueda circular para circular y expandir el puro amor divino, para responder nuestras peticiones y comunicarse con otros seres o chispas divinas. De los dos rayos restantes, el rayo central superior sube comunicarse con EL TODO o padre creador y el último de estos doce rayos parte hacia abajo y viene siendo una prolongación del rayo superior que une Al Todo con nuestro ser físico. Pasa este rayo a través de nuestro ser cristico y entre nosotros por nuestro chakra coronario, este rayo es mencionado como el cordón de plata en muchos escritos esotéricos. Cuando logremos unificar los siete cuerpos en un todo armónico de una sola vibración, el hombre común habrá logrado posesión en la luz y se convertía en un poder resucitador de cada reino y llegará a formar verdaderamente parte de la deidad.
Cada uno de estos cuerpos es una parte intrínseca de nuestro ser y cuando nos abrimos a una perspectiva mas amplia de los seres tan maravillosos que somos nos vamos dando cuenta de que la forma en que nos vemos y lo que creemos que somos es solo una fracción, una pequeña parte de lo que somos, de lo que somos capaces y del poder que realmente tenemos.
“Nuestra naturaleza esencial es infinita, completa y eterna. Tenemos un impulso innato que nos guía a crecer y crear salud, bienestar y plenitud. Para experimentar estos regalos necesitamos ver la vida desde la compresión holística en donde se ve a la persona no solamente como el cuerpo físico, sino como un ser espiritual en el cual todos estos cuerpos o partes del ser están conectados e interactuando entre si.”
Cuando una parte del ser experimenta desequilibrio afecta el funcionamiento de todo.
Como explica Deepak Chopra “desde una perspectiva holística, la salud no es solo la ausencia de enfermedades o síntomas: es un estado de consciencia superior que permite que la vitalidad, el bienestar, la creatividad y la dicha fluyan hacia nuestra experiencia.
A medida que cambiamos nuestro camino hacia esta percepción superior, vemos que no somos nuestros cuerpos físicos, ni nuestras posesiones, ni nuestros títulos, nuestras circunstancias o nuestras relaciones. Somos seres espirituales en el eterno desarrollo de la vida, y nuestro estado natural es la completud.”
Felicidad
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