Alguna vez has conocido a alguien con quien sientes una conexión especial, como si ya se conocieran? Esa sensación la he sentido a lo largo de mi vida con diferentes personas pero fue hasta hace unos meses que realmente comprendí lo que era.

Vamos por la vida reconectando con personas, con almas, con las que hemos compartido lecciones, momentos, eventos y que formaron parte nuestra, parte de nuestra vida en otro tiempo, en otras vidas.
Cuando en este recorrido nos encontramos con alguna de estas almas se produce esa conexión especial, es el acto de que tu alma reconoce a la otra alma sin importar que sea la primera o segunda o tercera vez que se vean o interactúen en esta vida.
Les compartiré una experiencia que tuve y que hasta hace poco la pasaba por alto hasta que leí una serie de libros como Muchas Vidas, Muchos Maestros de Brian Weiss, La Decima Revelación de James Redfield que cambiaron mi perspectiva en las relaciones o encuentros con las personas en nuestras vidas.
Hace algunos años cuando comencé a trabajar en una compañía a los pocos días conocí a uno de los que serían mis nuevos compañeros, a simple vista y en nuestros primeros encuentros era simplemente una persona más, un hombre con una personalidad totalmente diferente a la mía, escondido bajo un humor un poco sarcástico y burlón las cuales son características de personas con las que no me es fácil convivir, y a pesar de todas esas características que formaban parte de su personalidad había algo que me atraía, que me conectaba con él, lo cual no hacía sentido en lo mas mínimo.
Sabía que no era atracción física, sabía que no era su personalidad o su estilo de vida, lo cual me dejaba mas confundida aún, no podía encontrar ese hilo que nos conectara.
Decidí en esos momentos no actuar en lo que estaba sintiendo, así que no le tomé más importancia y seguí con mi vida. Con la convivencia que teníamos día a día poco a poco nos fuimos conociendo un poco mas.
A mi me gusta regalar sonrisas y saludos o comentarios alentadores a las personas con las que convivo y trabajo, me gusta conocerlas y tener una convivencia armoniosa, lo cual muchas veces no es tan tan común aquí en Canada por que son más reservados.

Con el tiempo empecé a notar que esta persona comenzó a mostrar un lado tierno, lo cual tal vez no fuera visible pero yo lo podía notar, hubo un cambio de actitud. Fué como si hubiéramos dejado de luchar con lo que sentíamos que no tenía sentido y simplemente disfrutabámos de nuestra convivencia, sin ningún otro objetivo ni interés, sin la presión de convertir esa relación en algo mas, simplemente éramos.

No llegamos a ser los grandes amigos, simplemente compañeros de trabajo con una conexión especial. Después de un tiempo yo dejé de trabajar ahí, y no he sabido nada más de él. Pero aún hay veces que aparece en mis sueños y trae recuerdos de cuando en otra vida éramos pareja y compartimos un amor muy bonito. Son pequeños detalles en el sueño como un abrazo y la sensación de seguridad, de compañía que me transmitía. Las veces que he tenido estos sueños traen consigo el recuerdo del amor que te envuelve y llena el espíritu.
Al principio estos sueños me confundían haciéndome dudar si a pesar de todo lo que nos separaba tal vez fuera él la persona con quien compartir mi vida.
Con el tiempo, con la ayuda de mis maestros fuí reconociendo y entendiendo estos encuentros, esas conexiones con almas con las que compartí mi vida en otro momento de mi existencia y que al enontrarme con ellas en esta vida traen consigo esos recuerdos.
Nuestro propósito en esta vida no era unirnos y ser pareja, era re-encontrarnos y llegar a encontrar ese balance en nuestra convivencia, simplemente ser y disfrutar de nuestra compañía sin intereses u objetivos, simplemente ser.
Tal vez esta experiencia en particular sea una de las más fuertes para mi, tal vez por el sentimiento tan bonito que evoca, pero como este encuentro, así he tenido muchos a lo largo de mi vida con amigas, compañeras de trabajo, conocidos y sigo teniendo estas experiencias. Reencuentros con almas que en algún momento fueron parte de mi, de mi vida y que traen consigo lecciones, mensajes y recuerdos.

Tal vez sea el momento de ver las interacciones que tenemos desde otra perspectiva, bajar las barreras y preconcepciones que tenemos y ver a las almas, no al físico ni a la personalidad, si no a las almas con las que nos encontramos y convivimos.

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