Día 4 - Aceptación y Perdón

En este cuarto día de nuestro programa de Regalos del Alma practicaremos la aceptación y el perdón.

Aceptación es el acto de reconocer algo o alguien por lo que es.

La aceptación es ese regalo que todos como humanos buscamos y deseamos tanto, el ser aceptados socialmente es un reflejo de la necesidad inherente de recibir nuestra propia aceptación.

El aceptarnos a nosotras mismas tal y cual somos es uno de los mejores regalos que nos podemos dar ya que al hacerlo se llena ese vacío interno el cual buscamos llenar con la aprobación de otros. Al experimentar la aceptación de nosotras mismas nos abre la puerta a aceptar a los demás tal y cual son.

La aceptación y el perdón van de la mano ya que cuando entramos en la energía de la aceptación el perdón se manifiesta liberándonos de las cargas que aplastan a nuestra alma.
El perdón es una expresión de amor y se basa en la aceptación, aceptación implica dejar ir el dolor y continuar la vida. La falta de perdón inhibe el progreso personal pues nos mantiene estancados, atados a una persona o a la situación no perdonada.

El perdón es el acto de liberar esas cargas, esas energías densas como el dolor, el resentimiento, el rencor, la ira y el deseo de venganza o represalia los cuales nos atrapan a una visión de la vida densa y oscura. En el momento en que nos aceptamos a nosotras mismas y nos perdonamos por todos esos “errores” y cargas que hemos venido recolectando, limpiamos nuestro interior permitiéndonos aceptar y perdonar a los demás.

El reto del día de hoy es practicar la aceptación y el perdón en nosotras mismas y en nuestro entorno, con cada persona, evento o situación que se presente en nuestra vida. A encontrar ese espacio en tu interior desde el cual puedas emitir la sensación: Yo me acepto a mi misma y me perdono, yo te acepto por quien eres y te perdono y al hacerlo encuentro mi libertad.

Actividad adicional
Haremos una lista de cada una de las personas con que cruzamos nuestros caminos este año y hacemos una breve visualización de la persona y la situación que hemos compartido y según sea el caso perdonamos o pedimos perdón, sintiendo que somos guiados por una fuerza interior, que estamos acompañados por los ángeles, especialmente por el arcángel Zadkiel, quien dirige nuestro proceso de limpieza a través del perdón y la Llama Violeta.

Meditación Diaria